Antes de abrir el centro, ¿con cuántos leads contabais aproximadamente en vuestra base de datos?
Antes de la apertura contábamos con 362 leads en nuestra base de datos. Muchos de ellos llegaron durante el periodo navideño, impulsados principalmente por la campaña de Instagram, que fue un éxito y nos generó alrededor de 170 leads en muy poco tiempo.
¿En cuánto tiempo se generaron esos leads (semanas/meses previos a la apertura)?
La campaña de preapertura tuvo una duración total de 7 semanas, desde que instalamos la lona anunciando la apertura hasta el propio día de apertura.
La campaña específica de Instagram se activó dos semanas antes de abrir, coincidiendo con las Navidades, y concentró un volumen muy alto de leads en un periodo muy corto: más de 200 contactos llegaron en menos de dos semanas.
¿Qué porcentaje de esos leads acabaron realizando una prueba?
De los leads generados, conseguimos agendar alrededor de 150 pruebas de servicio para la primera semana.
A pesar de cancelaciones y algunos “no presentados”, logramos completar aproximadamente 120 pruebas, lo que supone en torno a un 33% del total de leads iniciales, un dato muy positivo teniendo en cuenta el volumen y la rapidez con la que llegaron muchos contactos.
¿Cuántas altas conseguisteis durante la primera semana tras la apertura?
Durante la primera semana conseguimos 90 altas. Varios contactos que realizaron la prueba han ido cerrando en las semanas posteriores o han solicitado comenzar ya en febrero.
¿Cómo valoráis el apoyo de la central en la puesta en marcha operativa del centro (procesos, software, marketing, formación)?
La valoración es muy positiva. No venimos directamente del sector del fitness, aunque sí contamos con experiencia empresarial y en gestión de proyectos, y el acompañamiento de la central ha sido clave para entender las particularidades de este negocio.
Además de los procesos, el software y la formación, queremos hacer una mención especial al centro “amigo” de San Sebastián de los Reyes, donde nació este proyecto. Hemos sido clientes durante más de tres años, y ese aprendizaje previo, viviendo el día a día de su centro, junto con la cercanía y generosidad de su gran equipo, ha sido fundamental para aterrizar el modelo SANO con seguridad y coherencia desde el primer día.
En todo el proceso hemos sentido apoyo, cercanía y un trato muy humano, lo que nos ha permitido arrancar con confianza y foco en el cliente.
¿Hubo algo clave que os hiciera ganar tiempo o evitar errores en los primeros días?
Por un lado, la organización previa y la claridad de roles: decidimos que durante la primera semana los entrenadores se centrasen exclusivamente en entrenar, y que nosotros, como franquiciados, estuviéramos 100% dedicados a los clientes, especialmente tras las pruebas de servicio.
Por otro lado, fuimos muy flexibles en el contacto con los leads. Al principio dudábamos si escribir o llamar en fines de semana o a horas poco habituales, pero comprobamos que muchos clientes respondían a los mensajes iniciales de WhatsApp. Adaptarnos a ese ritmo y contactar incluso sábados y domingos y a horas algo intempestivas, nos permitió agendar más pruebas y no perder oportunidades desde la primera semana.
Viendo los resultados iniciales, ¿cómo valoráis el retorno de esa inversión?
Confiábamos en que SANO es un modelo que funciona muy bien en municipios más pequeños y en entornos cercanos a Madrid.
Desde San Agustín del Guadalix (unos 15.000 habitantes), damos servicio también a poblaciones cercanas como El Molar, Pedrezuela y la urbanización Santo Domingo, alcanzando un área de influencia de entorno a 35.000 personas en un radio de 5–10 minutos en coche.
Creemos que el modelo SANO todavía no ha llegado de forma generalizada a municipios de tamaño medio en el entorno de Madrid, y ahí existe una clara oportunidad.
Es cierto que hemos abierto en uno de los mejores momentos del año, justo después de las Navidades, pero la acogida inicial aporta tranquilidad de cara a seguir creciendo, fidelizar y retener a los socios.
Si tuvierais que resumir la apertura en una frase, ¿cuál sería?
Una apertura vivida con ilusión, intensidad y mucho cariño, donde la cercanía con las personas ha marcado la diferencia desde el primer contacto.



